martes, 24 de marzo de 2026

LA MEMORIA EN DONDE ARDÍA

                                                                                         Jorge Montero

El 15 de septiembre de 1975, en la plaza de la Copa (hoy Vicente Re) de Claypole, era asesinado CARLOS ALBERTO CARRIL FALCONE.

Carlitos tenía 21 años, era obrero metalúrgico y militaba en el PRT-ERP.
Al mismo tiempo que su ejecución por la espalda, los verdugos de la bonaerense detenían a su compañera Ramona Albornoz, presa política hasta su liberación en diciembre de 1982. Eran los últimos estertores del gobierno de María Estela Martínez de Perón y sus cómplices, de los crímenes de la  triple A, de los decretos de aniquilamiento de la guerrilla… preanuncio del genocidio por venir.

 

Hoy cuando han pasado más de cincuenta años de la caída de Carlos Carril, convendría traer de la memoria que trabajadores/as, estudiantes, revolucionarios/as, no fuimos perseguidos, asesinados, torturados, encarcelados, desaparecidos, exiliados…por nuestros errores que seguramente fueron muchos, sino por los aciertos, que tal vez fueron muy pocos. O al menos uno: que la crisis del capital en nuestro país conducía a la barbarie, y la única alternativa para modificar radicalmente la situación de nuestra clase y nuestro pueblo era la lucha por el cambio de sociedad… por el socialismo.   

   

Pero nada es fatal ni definitivo en la historia.  Evocar los esfuerzos heroicos de esas mujeres y hombres es también comenzar decididamente a encontrar los caminos unitarios que permitan organizarnos como pueblo y como clase explotada, porque la prolongación de la crisis argentina y mundial, sin vista de resolución, exige hoy más que en aquellos días terribles, que nos propongamos, como hicieron revolucionarios de otras generaciones -utilizando la expresión de Carlos Marx- tomar el cielo por asalto.

 CARLOS ALBERTO CARRIL    ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

                                                                                                               Jorge Montero

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LAS FUGAS, PEQUEÑAS VICTORIAS EN LOS CENTROS CLANDESTINOS

                                                                                                   Patricia Rodríguez Los centros clandestin...